Existen personas que desde siempre han sabido que su deseo es trabajar con niños. Los niños siempre son muy agradecidos y ayudarles en esa etapa crucial de sus vidas en la que se están formando siempre aporta muchas satisfacciones a la persona que se encarga de ello. Si tienes claro que te gustan los niños y te sientes cómodo con ellos a tu alrededor no cabe duda de que debes realizar un curso de educador infantil.

Si nos matriculamos en un curso de educador infantil tendremos la oportunidad de trabajar en guarderías. Al trabajar con niños que se encuentran en la fase más temprana de la vida nuestra influencia será grande. Hace años se impartía un modelo de enseñanza en el cual el educador era la máxima autoridad y el único que poseía el conocimiento pero afortunadamente esto forma parte del pasado y ahora se ve todo desde otra perspectiva, hay una mayor igualdad.

Las 10 reglas de oro del perfecto educador infantil son:

  1. Mostrar empatía con los niños: en ningún momento hemos de olvidar que nosotros somos personas adultas y ellos todavía se están formando. En muchas ocasiones algo que para ellos puede ser traumático a nosotros nos puede parecer una tontería. Por lo tanto, deberemos aprender a meternos en su piel para comprenderlos.
  2. No somos amigos de los niños: no hemos de olvidar que nosotros somos las personas encargadas de vigilarlos y que se sientan bien y puedan asimilar conocimientos. Mostrar cercanía hacia ellos es un buen método para que estén tranquilos pero siempre dejando claro que deben hacernos caso en todo momento. Si fuéramos demasiado benévolos con los niños estos podrían llegar a creer que pueden hacer todo lo que deseen y meternos en problemas.
  3. Hemos de evitar emplear frases que dañen su autoestima: utilizar con los niños frases del tipo “no vales para nada” o “eres un inútil” solo van a servir para hacer mella en su amor propio. Si se portan mal se les puede recriminar de muchas otras formas sin herirles.
  4. Procurar que sean conscientes de las cosas que hacen correctamente: cuando hagan algo bien es importante que se lo hagamos saber. Los cumplidos siempre gustan y aumentarán su autoestima. Esto se aprende al realizar un curso de educador infantil.
  5. Potenciar la creatividad: es de gran necesidad que les dejemos tiempo para que pongan en marcha su creatividad. Ya sea a base de colores, o plastilina o con juegos esto servirá para que vayan abriendo su mente y poco a poco lleguen a descubrir que es lo que realmente les gusta.
  6. Tener en cuenta que no todos los niños son iguales: es típico que nos encontremos con niños con los que sea muy sencillo trabajar y otros a los que les cueste más y nos hagan ir más lentos. No debemos frustrarnos en ningún momento ya que cada niño es un mundo.
  7. Ser entusiastas: si mostramos una actitud positiva los niños se contagiarán de ella y tendrán un mejor comportamiento y más ganas de aprender. Simplemente poner una sonrisa va a ser un estímulo positivo para ellos.
  8. Tener consciencia de cómo actuamos: cuando son pequeños los niños tienen tendencia a repetir todo lo que ven a su alrededor. Hemos de procurar dar buen ejemplo y tener un comportamiento correcto.
  9. Procurar animar a los niños más tímidos: es lógico que nos encontremos niños más retraídos o con menos valor para animarse a hacer cosas. Sería bueno estimularlos para que pierdan el miedo.
  10. Ser pacientes: trabajando con niños podemos encontrar con infinitud de situaciones que pueden hacernos perder los estribos. En ningún momento podemos perder la paciencia.

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