Hablar de depresión puede ser un tema tabú para muchas personas, y más cuando los afectados son niños. De hecho, poco se cree que los infantes puedan presentar depresión, atribuyéndoles ciertas actitudes a una mala crianza o ganas de llamar la atención. Sin embargo, mientras más rápido aceptemos que los niños pueden deprimirse, más fácil será ayudarlos.

Los maestros son los primeros en detectar una señal de alarma

Uno de los entornos de confianza del niño es el colegio. Es en este lugar donde sus maestros, además de formarlos, deben ser garantes de su salud integral. Dentro de ese ámbito se encuentra también la salud mental. Todo profesional de la educación infantil debe estar en la capacidad de detectar si un niño tiene comportamientos poco habituales o depresión, y comunicárselo a los padres.

En el centro de formación de profesionales, Colegio Ruzafa, tenemos más de 35 años formando personas con vocación en educación infantil. Nuestros docentes egresados de carreras afines, manejan herramientas adecuadas para evaluar la conducta del niño y saber si necesita ayuda psicológica por depresión. De allí que cada vez más se haga necesaria la presencia de psicólogos infantiles en los colegios.

Señales de depresión en niños

Aunque se crea lo contrario, la depresión infantil es una enfermedad psiquiátrica muy común. Sin embargo, en los niños se describe como un trastorno del humor; y se dice que 1 de cada 20 niños y adolescentes puede experimentar alguna crisis depresiva antes de su etapa adulta. Muchos de los síntomas de la depresión infantil son similares a los de adultos, solo que en los niños pueden ser más fáciles de detectar.

Los síntomas de depresión comunes son: irritabilidad severa, ira, tristeza constante, desesperanza, aburrimiento frecuente, sensibilidad extrema al rechazo o errores de otros; cansancio, poco interés en actividades favoritas, baja autoestima, falta de apetito, falta de sueño, bajo rendimiento escolar y otros. La detección de síntomas tiene que ir de la mano de sus profesores y padres, personas que pueden identificar si hay cambios.

No en todas las personas se desarrollan los mismos síntomas. Si ya conoces un niño con depresión y se comporta de forma diferente al niño del cual sospechas esté sufriendo lo mismo, no los compares. Lo mejor que puedes hacer para ayudarlo es llevarlo con un especialista y él determinará si realmente el infante presenta depresión o no. Lo peor que puedes hacer es quedarte con los brazos cruzados.

Diagnóstico y tratamientos

La buena noticia es que, con el diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, el niño podrá salir de su estado depresivo. Aunque según los síntomas se determine que el menor tiene depresión, los únicos facultados para dar un diagnóstico válido son los especialistas en el área. El niño deberá responder preguntas en una entrevista clínica ante un psicólogo y quizás otro médico, para que puedan detectar la enfermedad.

Esta evaluación no estará completa sin que los padres o personas encargadas de su crianza puedan también responder unas preguntas. Los maestros y otras personas relacionadas al entorno escolar también deberán presentar sus testimonios sobre la posible depresión. Tras estas entrevistas y quizás otras pruebas pertinentes el especialista podrá dar su diagnóstico.

Tratamiento de la depresión en menores

Tal y como se trata la depresión en adultos, los niños y adolescentes afectados por esta enfermedad pueden necesitar terapia o medicación. En el caso de las terapias, la diferencia está en que en este caso se debe incluir a sus padres. Mientras que, el tratamiento con antidepresivos son inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, los cuales no son drogas ni afectan el comportamiento del niño.

Surgen muchas dudas en cuanto a la efectividad de estos tratamientos en la depresión infantil. Pero como hemos comentado, los medicamentos no tendrán una repercusión negativa en la vida de los menores. Por otro lado, la efectividad de las psicoterapias también dependerá de la disposición de los padres. Si el tratamiento no surte efecto después de 6 semanas se deberá consultar con el especialista.

No debemos subestimar estos comportamientos poco habituales en los niños. Si existe una sospecha de esta enfermedad, no hay que dudar en acudir a un experto que pueda ofrecer un diagnóstico. La depresión es un tema serio y que como tal debe ser tratado. No obstante, debe existir la confianza de hablar sobre el tema y tener la disposición de ayudar antes de que sea demasiado tarde.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

Subscribete a Nuestro Newsletter

Recibirás información, ofertas y descuentos esclusivos, prácticas...

You have Successfully Subscribed!

Pin It on Pinterest

Share This