Pocos están al tanto del importante papel que juega un cuidador de hospital; de hecho, pocos siquiera saben de la existencia de este trabajo. Pero ciertamente, existe y es necesario, y más aún con el aumento de la esperanza de vida humana. Este suele ser el encargado de acompañar a ancianos, pacientes dependientes o terminales durante su estancia en alguna instalación sanitaria.
A propósito de ello, el Colegio Ruzafa ofrece un Curso de Atención Sociosanitaria que permite trabajar como cuidador de hospital. Y no solo en este tipo de instalaciones sanitarias; también en residencias geriátricas, hogares y clubes para personas dependientes, pisos tutelados, comedores sociales, centro de asistencia social, entre otros. A continuación, explicamos cada una de las funciones que puede desempeñar.
¿Qué es un cuidador de hospital? Te explicamos
Cuando una persona ingresa en un hospital o experimenta un problema de salud que supone una dependencia, amerita mucha atención. En un centro de salud, los médicos y enfermeras suelen estar muy ocupados, por lo que sus visitas suelen ser breves para cumplir con su objetivo. Asimismo, los familiares suelen ausentarse para trabajar o atender diligencias. Es entonces cuando entra en juego el cuidador de hospital.
Básicamente, es una persona encargada de acompañar al paciente y proporcionarle todo el apoyo que amerite su condición. Este puede trabajar tanto en un centro externo como en la intimidad del hogar del paciente para garantizar la máxima comodidad. Sin embargo, aquellos que requieren cuidados médicos más delicados, necesitan un cuidador de hospital durante su estadía en el lugar.
¿Qué funciones desempeña un cuidador de hospital?
Con una definición clara de lo que es un cuidador de hospital, podemos hablar entonces de sus principales funciones. En general, se espera que este pueda proporcionar compañía en todo momento e informar a los familiares sobre cualquier eventualidad relativa al paciente. De modo que es un trabajo que amerita mucha dedicación, paciencia, empatía y proactividad de parte de quien lo ejerza.
Brindar apoyo en la ingesta de alimentos y líquidos
Es común que los pacientes ingresados en hospitales, residencias geriátricas u hogares de personas dependientes, necesiten apoyo frecuente. Tareas como la alimentación pueden ser muy extenuantes o tardías, e incluso imposibles de realizar por sí mismos. Por lo tanto, un cuidador de hospital debe brindar el apoyo y la asistencia necesaria para garantizar la ingesta de los alimentos y líquidos indicados.
Informar a los familiares los diagnósticos del médico, sean positivos o negativos
Al pasar la mayor parte del tiempo con el paciente, es lógico que el médico se comunique antes con el cuidador de hospital tras el control rutinario. Por tanto, también está entre sus funciones mantener una comunicación activa con los familiares para informarles de cualquier novedad, sea positiva o negativa. Así, estos pueden estar al tanto de la salud del paciente incluso al no poder hablar directamente con el médico.
Pasar noches en vigilia con el paciente
Esta es quizás una de las funciones más demandantes que debe cumplir un cuidador de hospital. La atención no finaliza cuando el paciente se duerme; al contrario, continúa. Por ende, es necesario que estos acompañantes pasen noches en vigilia para actuar de forma oportuna. Por ejemplo, para ir al baño, ayudarle a beber agua, administrarle algún medicamento o llamar al médico si la situación lo amerita.
Velar por la comodidad y el bienestar del paciente en todo momento
Como muchos sabrán, una estadía en el hospital no suele ser agradable, y menos cuando es por tiempo prolongado. La situación se vuelve más compleja cuando hay discapacidades motoras o del habla, porque esto limita la comunicación del paciente. Un cuidador de hospital deberá estar pendiente de su comodidad y de proveer lo necesario para su bienestar durante el ingreso.
Ser una compañía para el paciente durante su estadía en el hospital o centro sanitario
En conclusión, la principal función del cuidador de hospital es proveer compañía al paciente en todo momento. Pero esto no se refiere únicamente a los cuidados típicos de la enfermería; implica conversar de vez en cuando, prestar atención a sus necesidades e intentar solventarlas. En fin, procurar la mejor estadía sin importar la condición de salud. Para ello, la asistencia y la puntualidad son indispensables.
Comentarios recientes